🇦🇷 SANCIONADA NO PODRÁ
Un eufórico festejo tras un histórico triunfo en la semifinal del Mundial 2026 terminó envolviendo a la Selección Argentina en una gran polémica internacional. Lo que parecía ser una celebración más sobre el césped desató el enojo de la delegación rival y encendió las alarmas en los máximos organismos del fútbol mundial. ¿Qué fue lo que ocurrió en la cancha y qué consecuencias podría enfrentar el equipo antes de disputar la gran final?
La Selección Argentina logró el pase a la final del Mundial 2026 tras vencer a Inglaterra por 2 a 1 en el estadio de Atlanta. Sin embargo, tras el pitazo final, la atención se trasladó a los festejos sobre el terreno de juego, donde futbolistas como Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso exhibieron una pancarta con la leyenda "Las Malvinas son argentinas", reavivando un histórico reclamo de soberanía que genera alta sensibilidad cada vez que ambas naciones se enfrentan.
Esta acción desafió las normativas de seguridad impuestas por la FIFA para el torneo, las cuales prohibían de manera explícita el ingreso de banderas, camisetas o insignias vinculadas al conflicto de 1982 al catalogarlas como propaganda política. Si bien los controles impidieron que este tipo de mensajes aparecieran en las tribunas entre los espectadores, la manifestación terminó concretándose directamente en el césped a manos de los propios jugadores albicelestes.
A pesar de que el máximo organismo del fútbol mundial aún no ha anunciado la apertura de un expediente disciplinario ni la aplicación de sanciones inmediatas, medios británicos informan que la Federación Inglesa de Fútbol presentaría una queja formal. Los antecedentes en casos similares sugieren que la consecuencia más probable sea una multa económica, tal como ocurrió con la AFA en 2014 por posar con un cartel idéntico, o en 2018 con los futbolistas suizos Xhaka y Shaqiri, castigados con 10.000 francos suizos por gestos políticos.
Ahora, con la mirada puesta en el partido decisivo frente a España, el seleccionado argentino aguarda por la determinación final de la FIFA. El organismo deberá evaluar si lo ocurrido se trató simplemente de un festejo emotivo por parte del plantel o si constituirá un mensaje político con consecuencias disciplinarias en la antesala de la gran final mundialista.