Las señales que no debes ignorar son
¿Pensás que un infarto siempre toma por sorpresa a quien lo sufre? La paramédica Laura Torres advierte que el cuerpo suele enviar avisos claros días o semanas antes, pero la mayoría de las personas comete el peligroso error de ignorarlos. Descubrí cuáles son las alarmas sutiles que nunca deberías pasar por alto y qué hacer para actuar a tiempo.
En el ámbito de las emergencias médicas, existe una frase que se repite con alarmante frecuencia: "Sentía algo raro, pero pensé que no era el corazón". Según explica la paramédica y especialista en primeros auxilios Laura Torres, un infarto casi nunca ocurre de la nada. Por el contrario, el organismo suele enviar señales con días e incluso semanas de anticipación, aunque muchos pacientes las minimizan creyendo que se trata de un simple agotamiento.
Entre los principales avisos que los cardiólogos recomiendan no ignorar se encuentra la presión en el pecho. No siempre se manifiesta como un dolor intenso, sino más bien como un peso u opresión en el centro del tórax que suele aparecer al realizar actividades como caminar rápido o subir escaleras, y que disminuye al descansar. Esta molestia puede indicar que el corazón no está recibiendo la cantidad de sangre suficiente.
Otra alerta determinante es el cansancio extremo fuera de lo normal. No se trata de la fatiga cotidiana, sino de un agotamiento profundo que persiste incluso después de haber descansado y que impide realizar tareas sencillas sin perder la energía. Asimismo, el dolor irradiado es clave: la molestia cardíaca puede extenderse hacia el brazo izquierdo, la espalda, el cuello, la mandíbula o el estómago, por lo que suele confundirse erróneamente con problemas musculares o gastritis.
Ante la presencia de estos síntomas, especialmente si se manifiestan juntos, Torres aconseja evitar cualquier tipo de esfuerzo físico y acudir de inmediato a un centro médico. A la par, recuerda que mantener hábitos saludables —como controlar la presión arterial, no fumar, ejercitarse, dormir bien y cuidar el peso— ayuda a proteger la salud cardiovascular. Escuchar estas señales a tiempo, enfatiza la especialista, puede ser la diferencia entre un susto y una emergencia fatídica, aclarando que esta información es preventiva y no sustituye la evaluación de un médico.