De un viaje religioso a una cárcel federal: el caso de la maestra mexicana detenida por narcotráfico tras un cambio de equipaje
Lo que comenzó como una travesía de fe para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud en Brasil y conocer al Papa Francisco concluyó en una severa acusación por narcotráfico. Tras perder su pasaporte en una escala en Perú y verse obligada a regresar a la Ciudad de México, la docente Ángel de María Soto Zárate reportó irregularidades en la entrega de su equipaje, donde finalmente las autoridades hallaron 10 kilogramos de cocaína. Actualmente, la maestra se encuentra encarcelada en el penal femenil de Tepic, Nayarit.
Un trayecto internacional con fines religiosos dio un giro drástico y terminó en un procedimiento penal por narcotráfico. La maestra mexicana Ángel de María Soto Zárate tenía planificado viajar a Brasil para participar en la Jornada Mundial de la Juventud, un evento masivo de la Iglesia católica donde buscaba cumplir la meta personal de conocer al Papa Francisco. Sin embargo, una serie de contratiempos durante su itinerario de vuelo derivó en el hallazgo de un cargamento de droga en un equipaje asignado a su nombre y su posterior encarcelamiento en una prisión federal.
El itinerario de la docente sufrió la primera interrupción grave durante una escala técnica en Lima, la capital de Perú. Mientras se encontraba en el aeropuerto peruano antes de abordar la conexión hacia Brasil, Soto Zárate se percató de que había perdido su pasaporte. Sin la documentación requerida para continuar hacia su destino final, la maestra se vio obligada a interrumpir el viaje y abordar un vuelo de retorno hacia la Ciudad de México.
Al llegar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la docente se trasladó a la zona de reclamo de equipaje para recuperar sus pertenencias. En ese punto comenzaron las anomalías con el manejo de sus maletas. Soto Zárate identificó un bulto que le entregaron, pero notó de inmediato que la maleta no era suya. Pese a que el objeto no correspondía a sus pertenencias físicas, la etiqueta adherida registraba exactamente el mismo número de guía de equipaje que figuraba en su boleto.
Ante la discrepancia entre el número de guía registrado y el aspecto del equipaje, la docente decidió no retirar la maleta y notificó formalmente el problema a las autoridades aeroportuarias para que rastrearan su equipaje original.
Momentos después de haber presentado el reporte sobre el error en la asignación de la maleta, el personal del aeropuerto le informó a Soto Zárate que sus pertenencias verdaderas habían sido localizadas dentro de la terminal. Sin embargo, al momento de hacer la entrega y verificación visual, la maestra volvió a revisar la maleta y aclaró a las autoridades que tampoco reconocía ese segundo bulto como propio.
A pesar de que la pasajera reiteró que no era su equipaje, el personal aeroportuario y las autoridades procedieron a revisar el interior del equipaje devuelto. Durante la inspección física, los agentes descubrieron un cargamento de 10 kilogramos de cocaína ocultos en la maleta.
El hallazgo de la droga en un bulto que llevaba asignado su código de viaje provocó la detención inmediata de la docente en el propio aeropuerto capitalino. A pesar de haber alertado previamente sobre la anomalía con las guías de rastreo y de no haber reconocido la maleta que contenía los estupefacientes, Soto Zárate fue formalmente acusada del delito de narcotráfico.
Posterior a su arresto en la Ciudad de México, Ángel de María Soto Zárate fue enviada al penal femenil de Tepic, en el estado de Nayarit, donde quedó recluida a la espera de resolver su situación legal tras la incautación de los 10 kilogramos de cocaína.